Libera tus pies
La verdad es que nacemos con unos pies que son una pasada. Una obra maestra de la evolución, perfeccionada durante millones de años. Pero a todos nos llega el día en el que empezamos a meterlos en zapatos súper estrechos, en cárceles de plástico y cuero que aprietan nuestros deditos hasta deformarlos sin piedad. Y claro, después vienen los dramas: juanetes, fascitis, dolores raros…
Es hora de liberarlos. De dejarlos respirar. De tratarlos como se merecen.












