Fase 2, Semanas 3-4
Ahora la cosa se pone interesante. Es hora de sacar esos pies recién despertados a la calle, pero quédate con superficies blanditas. Hablamos de hierba, arena, caminos de tierra suave. Nada afilado, nada demasiado bestia todavía.
Empieza con paseos cortos descalzo por el césped, 10 o 15 minutos. Presta atención a cómo se siente. El terreno irregular hace que se activen los músculos estabilizadores que el suelo de tu casa no despertaba. Aquí es donde la propiocepción empieza a subir de nivel.
Si tienes acceso a una playa, caminar por la arena es una pasada. La arena blanda es un entreno serio (hola, músculos del pie y gemelos), y la arena mojada y firme es como un masaje para tus plantas. En cualquier caso, tus pies están recibiendo estímulos del mundo real por primera vez en siglos.
Regla clave: sesiones cortas y escucha a tu cuerpo. Gemelos doloridos y plantas ligeramente sensibles son normales. Dolor no.